El despido disciplinario es la sanción más severa que recoge la normativa laboral española. Es el Estatuto de los Trabajadores el que lo recoge en su artículo 54. Vamos a ver hoy los motivos por los que se puede dar un despido disciplinario en la empresa y sobre todo, cómo actuar antes un despido disciplinario y qué podemos hacer.
El Estatuto prevé 7 causas que puedan motivar un despido disciplinario. Es un tipo de despido que decide la empresa de manera unilateral dejando al trabajador en situación de desempleo.
Por eso la propia legislación establece ciertas medidas para asegurar que las causas del despido disciplinario no sean algo arbitrarias y subjetivas. Es un proceso delicado para el que se recomienda contar con la ayuda de un abogado laboralista que guíe y asesore en los pasos a dar.
¿En qué consiste el despido disciplinario?
El despido disciplinario es aquel tipo de despido por el que la empresa pone fin a la relación laboral con el trabajador despedido.
Es un caso de despido destinado a los hechos o incumplimientos laborales más graves que se puedan imputar al trabajador. También hay que destacar que la empresa debe tener pruebas evidentes y demostrables de aquello hechos o motivos por los que despide al trabajador.
En un despido disciplinario el trabajador no tiene derecho a ninguna indemnización por despido. Si tendrá que recibir el finiquito correspondiente con los salarios que se le deban hasta la fecha del despido.
El trabajador despedido también tiene derecho a solicitar su prestación por desempleo en el caso de que tenga derecho a ello.
Motivos para un despido disciplinario
El Estatuto de los Trabajadores en su artículo 54 establece 7 motivos por los que puede ser despedido un trabajador con carácter disciplinario. También los convenios colectivos correspondientes pueden matizar dichos motivos o añadir posibles supuestos especializados para cada sector o puesto de trabajo.
Los motivos son:
- Impuntualidad o faltas de asistencias repetidas e injustificadas.
- Desobediencia o situaciones de indisciplina.
- Ofensas físicas o verbales al empresario o a otros trabajadores.
- Abuso de confianza.
- Disminución del rendimiento de manera voluntaria y continuada
- Acoso de cualquier tipo de trabajadores o empresarios.
- Situación de embriaguez o consumo de otras sustancias de manera continuada que afecte negativamente al trabajo.
¿Qué hacer ante un despido disciplinario?
El despido disciplinario es el despido más grave que puede sufrir un trabajador. Por el trabajador tiene el derecho de impugnar el despido disciplinario y solicitar ante un juez que se demuestren los hechos que se le imputan.
En este caso será la empresa la que tenga que demostrar verazmente los hechos y motivos esgrimidos para el despido.
Si la empresa no pudiera demostrar la justificación del despido disciplinario el juez puede decretar que el despido sea nulo o despido disciplinario improcedente, depende de cada caso.
La impugnación del despido puede abrir la puerta a la readmisión del trabajador o a la percepción de una indemnización por despido, resaltando la importancia de buscar asesoramiento legal especializado en derecho laboral en caso de confrontar esta situación.
Pasos a dar
El despido disciplinario es una medida drástica tomada por el empresario ante incumplimientos graves y culpables por parte del trabajador.
Por eso hay que seguir una serie de pasos específicos en el caso de que se nos comunique un despido disciplinario.
El despido disciplinario debe ser notificado al trabajador por escrito. A menos que el convenio colectivo disponga un procedimiento diferente, se deben seguir los siguientes pasos:
Consulta con los sindicatos
Debe realizarse una reunión con la representación legal del trabajador en la empresa. En caso de que el trabajador sea un representante legal, esta audiencia también debe ser otorgada a los demás representantes legales.
Calificación del despido
Tras esta reunión en la que se exponen los hechos se procede a calificar el despido en función de su gravedad. La calificación dependerá de la acreditación del incumplimiento que fundamenta la decisión del despido disciplinario.
Decidir la procedencia o improcedencia del despido
El despido se considerará procedente si se demuestra el incumplimiento. En caso contrario, será calificado como improcedente. Además, si el despido se basa en causas discriminatorias o vulnera derechos constitucionales, podría ser declarado nulo.
Impugnación del despido
El trabajador tiene un plazo de 20 días hábiles para impugnar el despido si no estuviera conforme.
Para ello debe presentar la demanda, incluyendo información sobre su antigüedad, categoría profesional, salario, lugar de trabajo, y detalles sobre el despido.
El empresario debe demostrar la veracidad de los motivos consignados en la carta de despido.
Tras el proceso judicial el despido podrá ser declarado:
Procedente
En caso de que se califique como procedente, la relación laboral acabará definitivamente. No se genera derecho a indemnización por despido, pero el trabajador tiene derecho a recibir su finiquito y puede acceder a la prestación por desempleo, siempre que cumpla con los requisitos de cotización necesarios.
Despido disciplinario improcedente
Si el despido se decreta como improcedente hay dos opciones. La primera es que la empresa decida readmitir al trabajador pagándole los salarios de tramitación. La segunda es no readmitirlo, pero pagar al trabajador la indemnización por despido.
En el caso de un representante de los trabajadores la decisión de readmisión o no la decide él y no la empresa.
Despido nulo
Si un despido se declara nulo el trabajador tiene derecho a reincorporarse a su puesto de trabajo y recibir los salarios de tramitación que correspondan.
Despido disciplinario con derecho a paro
A menos que el despido se califique como nulo o sea improcedente y el empleador opte por readmitir al trabajador, este quedará en situación legal de desempleo.
Esto significa que el trabajador, si cumple los requisitos de cotización, puede solicitar su prestación por desempleo a los que tenga derecho.
Si se te ha notificado un despido disciplinario y necesitas asesoramiento puedes consultar con Pino & Barreda Abogados, te ayudaremos con todo el proceso para impugnar el despido.
Contacta con nosotros para estudiar tu caso al detalle.







