El despido improcedente se da cuando la empresa realiza el despido sin cumplir con todos los requisitos legales que establece la ley para poder despedir a un trabajador. En estos casos es fundamental entender lo que es un despido improcedente, qué pasos y requisitos deben cumplirse y cómo reclamar ante un despido improcedente.
Vamos a ver los pasos concretos a seguir para reclamar ante un despido improcedente y por qué en estos casos es adecuado contar con un abogado laboralista especializado.
En Pino&Barreda estamos acostumbrado a ayudar a trabajadores y empresas en este tipo de litigios. El conflicto de intereses en ocasiones provoca estas situaciones para la que se necesita un buen asesoramiento por parte de abogados laboralistas especializados.
¿Qué es un despido improcedente?
Un despido se considera improcedente cuando la causa alegada por el empleador carece de validez, vigencia, operatividad o eficacia. Es decir, cuando los motivos presentados para justificar el despido no son suficientes o no se ha demostrado adecuadamente.
Un despido puede ser declarado improcedente si no se cumple algún requisito formal durante su tramitación.
Por ejemplo, si se omite la fecha de efecto del despido o una falta de la acreditación adecuada de las causas que se alegan en la carta de despido en la que se comunica.
Los plazos para reclamar un despido improcedente
Cuando se comunica un despido existe un plazo de 20 días hábiles para reclamarlo. Esta fecha comienza a contar desde el día de la comunicación del despido.
Este plazo no se puede prorrogar bajo ningún concepto.
Solicitar la conciliación
El primer paso para reclamarlo en estos casos es solicitar un acto de conciliación en el SMAC, el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación de la Comunidad Autónoma en la que se ha realizado el despido.
Esta papeleta de conciliación o mediación es un documento en el que hay que exponer los motivos de la reclamación alegando por qué se considera que el despido es improcedente.
También hay que comunicar lo que se solicita: una mayor indemnización o readmisión del trabajador y los datos del trabajador, la empresa y la descripción de los hechos concretos.
Acudir al acto de conciliación
El acto de conciliación es el acto previo a acudir a los tribunales. Este paso previo busca el acuerdo consensuado entre las partes para que el conflicto de intereses se solucione.
Si en este acto no se produce el acuerdo o alguna de las partes no se presenta (puesto que no está obligada a acudir al mismo) se cerrará con un acta de desacuerdo.
A partir de ese momento ya se puede acudir a la vía judicial.
La vía judicial
En este caso es el trabajador el que presentará la correspondiente demanda judicial ante el Juzgado de lo Social.
Por supuesto en estos casos lo recomendable es contar con un abogado especializado que asesore y ayude a redactar la propia demanda judicial.
En la demanda se deben detallar los hechos, los fundamentos de derecho y la petición concreta.
Tras presentar la demanda judicial sólo hay que esperar a la citación para la celebración del correspondiente juicio.
¿Qué derechos tiene el trabajador antes un despido improcedente?
Si un despido es declarado improcedente en el juicio el trabajador tiene derecho a la readmisión en el puesto de trabajo o en su defecto al pago de la correspondiente indemnización.
Es la empresa la que decide si opta por una u otra opción salvo en algunos casos concretos y para ello tiene 5 días hábiles para decidir.
Readmisión del trabajador
Si la empresa decide readmitir al trabajador la reincorporación debe realizarse en el mismo puesto de trabajo y en las mismas condiciones que tenía antes del despido. También la empresa debe pagarle los salarios de tramitación. Esta es la cantidad que no se ha pagado al trabajador durante este proceso desde el momento del despido hasta su readmisión.
Indemnización por despido improcedente
En el caso de que la empresa decida no readmitir al trabajador debe pagar la indemnización que le corresponde por despido improcedente.
Esta indemnización se calcula en función de su salario a razón de 33 días de salario por cada año de trabajo (hasta febrero de 2012) y a 45 días de salario por año antes de esa fecha.
La indemnización como máximo será una cantidad equivalente a 24 meses de trabajo.
Para calcular el tiempo de esta indemnización hay que hacerlo hasta la fecha en la que se comunica el despido, no la de celebración del juicio o publicación de la sentencia.
También hay que destacar que durante la celebración del juicio el despido puede ser declarado nulo (es distinto a improcedente) por parte del juez.
Este puede darse porque se hayan violado sus derechos fundamentales o alguna otra situación de discriminación. En este caso el juez declarará la inmediata readmisión sin posibilidad de que la empresa decida pagar la indemnización y despedirle.
Contar con abogados especializados en el proceso
Como ves el proceso es sencillo, pero necesita de profesionales de la abogacía implicados desde el primer momento. Hay que tener en cuenta que un despido es un proceso delicado en el que hay que cumplir con una serie de requisitos y respetar los plazos legales de manera exacta.
Si es tu caso puedes contactar con Pino&Barreda para poder ayudarte en este delicado momento.







